Los datos oficiales dan cuenta de 69.920 puestos privados formales de trabajo perdidos entre diciembre y febrero; en los últimos 45 días, se agudizaron los problemas
Los datos oficiales de empleo vienen rezagados y todavía no reflejan el impacto de la recesión. En febrero, según la Secretaría de Trabajo, se perdieron 20.666 puestos privados formales (69.920 desde diciembre) y en marzo serían unos 34.166, según una proyección del Centro de Economía Política Argentina (CEPA). En las últimas semanas, se profundizaron las suspensiones y los despidos en grandes empresas de diferentes sectores.
Esta semana Fate, una de las mayores empresas de fabricación y exportación de neumáticos en el país, anunció el recorte de 97 empleos por “pérdida de competitividad” en su rubro.
“La actividad de la empresa se encuentra expuesta a factores muy negativos que incrementan severamente el costo de su producción: abusiva sobrecarga impositiva, restricciones cambiarias para el pago de insumos del exterior, deficiente infraestructura, sobrecostos derivados de la legislación del trabajo, baja productividad laboral, ausentismo, elevada conflictividad gremial, sólo por mencionar algunos”, señala el comunicado de la compañía.
Acindar, en tanto, paró por segunda vez en el año su planta de Villa Constitución (Santa Fe), de la que dependen unas 2500 personas. Desde la Comisión Interna de Acindar de la UOM explicaron que la proyección es una producción para todo el año de 620.000 toneladas de acero, lo que se logra en solo seis meses de trabajo. Este mes, la producción estará parada 10 días, y el freno seguirá en junio y en julio.
En Santa Fe también, la fábrica de heladeras comerciales Inelro suspendió a 100 operarios sin plazo de retorno, y la planta de Briket (tiene una producción similar) redujo su plantel a la mitad.
La UOM santafesina estima que se perdieron 1000 puestos en el sector, sobre todo en las plantas de línea blanca, entre operarios efectivos y contratados.
En Córdoba, Mabe -la mayor fábrica de lavarropas del país- encaró un programa de retiros voluntarios para achicar en 200 personas su staff de 1000.
Entre las automotrices también hay problemas. General Motors frenó tres veces la producción en el año y puso en marcha un programa de retiros voluntarios (tiene 1200 empleados). Toyota ya lo tiene y apunta a recortar a 400 de sus 8.500 operarios y Renault no renovó 270 contratos (cuenta con unos 1900 trabajadores).
Hace un mes, la multinacional Pepsico despidió a 36 de sus 400 trabajadores de la planta del Parque Industrial General Savio de Mar del Plata. Planteó que era para “garantizar la viabilidad a largo plazo de la compañía”, que se encuentra en un “entorno económico desafiante.
En cadenas comerciales, el Centro de Empleados de Comercio de Quilmes denunció “despidos masivos”, además de la falta de pago de las indemnizaciones correspondientes en el supermercado mayorista Diarco. Son 30 los excluidos del plantel. Por su parte, Changomas recortó en 150 personas la nómina, según informó Noticias Argentinas.
La empresa Textil Río Grande lleva varios meses prorrogando la suspensión a sus trabajadores que cobran alrededor del 50% del sueldo de bolsillo. También lanzó un programa de retiros voluntarios. En la isla, el grupo Mirgor (produce electrónicos y autopartes) en diciembre no renovó contratos y Electrofueguina realiza suspensiones de una parte de su personal.