El pasado viernes 12, y apenas dos días después de concluir su mandato como concejal de la ciudad, Martino fue designado como Asesor Técnico en el ámbito de la Secretaría General de Gobierno de la provincia. La rápida incorporación del exedil a la estructura provincial no pasó inadvertida y generó diversas lecturas en el ámbito político local.
Durante los meses previos al final de su gestión en el Concejo, Martino se había destacado por mantener un discurso crítico hacia la administración municipal, denunciando en reiteradas oportunidades la existencia de un supuesto “ejército de ñoquis” dentro de la estructura del Estado local. Dichas declaraciones habían tenido una fuerte repercusión pública y formaron parte central de su posicionamiento político.
No obstante, tras dejar su banca, el exconcejal fue incorporado a las filas del gobierno provincial, una decisión que volvió a poner en debate la coherencia entre el discurso sostenido durante la campaña y las decisiones adoptadas una vez finalizado el mandato. Con esta designación, Martino se suma a una extensa lista de exfuncionarios de la gestión anterior que, tras dejar sus cargos municipales, encontraron continuidad laboral dentro de la administración provincial.
El nombramiento reavivó además el debate sobre los mecanismos de designación en el sector público y el rol de los cargos de asesoramiento técnico, en un contexto donde la demanda social por mayor transparencia y coherencia política sigue ocupando un lugar central en la agenda ciudadana.
