La bronca explotó en la Unidad Regional XIII (San Cristóbal), donde el personal recibió la orden interna de que las Licencias Anuales Ordinarias (LAO) —derecho básico del trabajador policial— no pueden exceder los 10 días hábiles.
La comunicación, atribuida directamente al jefe de la Unidad, encendió un malestar profundo entre los efectivos, que vienen sosteniendo un año de desgaste operativo, recargos, presión por “cupos” y condiciones laborales deterioradas.
Un trabajador de la UR XIII lo expresó con crudeza en un mensaje enviado a nuestro medio:
«Es una verdadera vergüenza. Acá en San Cristóbal nos quieren dar solo 10 días. Venimos de todo un año de mierda renegando y cuando queremos tomar nuestra merecida licencia para descansar un poco y estar con nuestras familias, nos salen con esto… Ya no se puede trabajar así.”
«Por favor, se lo pedimos en nombre de todo el personal de la UR XIII. Trabajar así no es vida, Alberto. ¡Así no se puede!”
El problema de fondo: el recorte disfrazado de “orden del jefe”
La limitación de licencias no solo es arbitraria: es ilegal, y contradice abiertamente el Régimen de Licencias Policiales (Decreto 4413/79), que establece:
Las licencias se computan en días corridos,
solo pueden dividirse en dos fracciones,
cada fracción debe tener un mínimo de 7 días corridos,
el plan de licencias debe ser confeccionado antes del 30 de octubre de cada año,
las jefaturas no pueden restringirlas unilateralmente para compensar déficit de personal.
Pero en vez de planificar, la conducción recurre al método habitual:
Recortar derechos, imponer “sugerencias” que en la práctica son órdenes,
y desplazar el costo de la falta de personal hacia los trabajadores.
Lo que ocurre en la UR XIII no es un caso aislado: es una réplica exacta de lo ocurrido en la UR I y en otras regionales, donde las autoridades intentan resolver problemas estructurales a fuerza de castigar al trabajador.
FUENTE: Apropol