Las alzas y bajas bruscas de la tasa de incidencia de la pobreza despiertan las dudas en torno a la metodología de su medición. Dirigentes sociales aseguran que la disminución de la pobreza «en el barrio no se siente» y que «la mitad de los asistentes a comedores comunitarios son jubilados».
Mientras que los datos del índice de pobreza se registraron a partir de una inflación distorsionada en la canasta de consumo actual, la crisis de ingresos sigue siendo un golpe durísimo a los bolsillos de los argentinos. Pese a que los números del Indec sostienen que la pobreza en el Gran Santa Fe pasó de 59,8% en el primer semestre de 2024 al 43,4% en el segundo, las organizaciones sociales santafesinas descreen de la información del último informe.
De acuerdo al último informe publicado, la pobreza a nivel nacional finalizó en 38,1% y la indigencia en el 8,2%. Las cifras evidencian las mentiras del presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, ya que la situación de miles de hogares sigue siendo crítica gracias al modelo económico del gobierno libertario, apoyado por el gobernador Maximiliano Pullaro.