El gobierno nacional oficializó un magro aumento del 2,4 por ciento para los haberes jubilatorios y pensiones a partir de abril, y confirmó que otorgará nuevamente un bono extraordinario de 70 mil pesos, que no lo actualizará ni incorporará formalmente al haber. La medida elevará la mínima a 285.820 pesos, lo cual sigue manteniendo las jubilaciones por debajo de la línea de indigencia.
La administración nacional determinó el porcentaje de la suba en relación a los datos de la inflación de febrero, en su creencia de que el número oficial avanza en paralelo a la realidad de la economía doméstica.
De esta manera, el reajuste hará que el haber mínimo ascenderá de 279.121 a 285.820 pesos, que sumado al bono tendrá un techo de 355.820 pesos. Quienes cobren sumas mayores a esa cifra y estén en esa misma categoría tendrán un bono proporcional hasta alcanzarla. O sea que aquel jubilado que reciba 300 mil pesos por mes, recibirá como bono sólo 55.820.