Estiman que cayeron unos 150 mm sobre la cabecera del departamento y va a continuar.

En una lancha con motor y reel en mano, dos vecinos de Vera ilustraron mejor que nadie las consecuencias de las abundantes lluvias en la ciudad del norte santafesino.

En la esquina de Pte. Perón y Rivadavia -considerada desde hace añares “zona inundable”- dieron rienda suelta a su hobby e ironizaron con su acción los efectos de la falta de escurrimientos pluviales.

Frente a una estación de servicios, con cerca de un metro de agua sobre la calzada y ante la imposibilidad de circular por el lugar aún en vehículos de gran porte, ambos decidieron aventurarse en la embarcación.

Un vecino que se refugiaba de las inclemencias climáticas en el local de expendio de combustibles captó el momento con su teléfono móvil y el video no tardó en viralizarse en redes sociales y servicios de mensajería instantánea.

El informe del acumulado de lluvias de las últimas 48 horas marca que en Vera cayeron 66 mm, aunque seguramente en el parte de las 18 ese número se incrementará ostensiblemente dado los copiosos chaparrones que durante la mañana afectaron a la ciudad cabecera. En Santa Lucía y Santa Felicia, dos parajes rurales tributarios ubicados al oeste de zona urbana, precipitaron 150 mm.

Como ocurre en estos casos, las redes se inundaron de fotos y reclamos de vecinos por los anegamientos de calles -de bote a bote- y el colapso de la red de desagües urbanos.

En cada rincón de la escena urbana las postales son idénticas: arterias que desaparecen bajo el agua, frentistas enojados por la situación que se valen de sus propios esfuerzos para que el agua caída del cielo no ingrese a sus viviendas.

No faltan aquellos imprudentes que circulan en vehículos a una velocidad temeraria y producen un oleaje que tiene como destino el interior de las casas situadas en ambos márgenes de las calles.

Al mismo tiempo, crecen las demandas ciudadanas. Como las de los contribuyentes de calle Córdoba, o las de los habitantes del barrio Aero Club que ven que las situaciones de excesos hídricos los ponen en jaque, sin solución de continuidad.

Vale decir a esta altura que Vera no es una isla y que similares realidades se viven otras ciudades de la región. Por caso, Reconquista presenta numerosos desbordes pluviales en varios puntos y monitorea con preocupación el avance del agua en zona del Puerto.

En medio de esta verdadera emergencia hídrica y con pronósticos nada esperanzadores para el resto del verano, el municipio local difundió una placa con recomendaciones ante la crisis. Permanecer en lugares seguros, desconectar artefactos eléctricos, no arrojar basura, tener luz de emergencia, asegurar objetos que puedan volarse y circular despacio con cinturón y luces bajas encendidas.

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